
Las soluciones más raras siempre las inventan los idiotas, los borrachos o los genios. El tio que olvidó la cadena y decidió atar su bicicleta con cinta de embalar sin duda era un genio idiota profundamente ebrio, sin duda.

Las soluciones más raras siempre las inventan los idiotas, los borrachos o los genios. El tio que olvidó la cadena y decidió atar su bicicleta con cinta de embalar sin duda era un genio idiota profundamente ebrio, sin duda.